Mi nombre es Luz y atras de esta marca estoy yo, creando ,cortando y cosiendo cada pieza y por eso quiero contarte que antes de que una estampa llegue a una tela, primero existe como una idea. Y muchas veces, también como una historia. Cada una de las ilustraciones que ves en Jengibre fue parte de un momento, una búsqueda o una etapa de la marca. Algunas nacieron de algo que me inspiraba, otras de algo que quería transmitir y otras, simplemente, de esas ideas que aparecen y no puedo dejar de dibujar. Me gusta que cada estampa tenga su propia personalidad y que, de alguna manera, cuente algo. Por eso no las pienso solamente como un recurso para hacer un producto más lindo: son parte del diseño, de la identidad de Jengibre y también de mi propia historia. Y hay algo que me encanta especialmente: cuando alguien conecta con una ilustración. Porque quizás esa persona encuentra en ella algo que le gusta, le recuerda algo o simplemente siente que la representa. Y en ese pequeño punto de conexión, también hay una forma de conocerme un poquito a mí. Después viene lo lindo y también lo caótico del taller: elegir telas, cortar, coser, descoser, probar combinaciones, cambiar detalles y volver a empezar hasta que la idea que tenía en la cabeza finalmente se convierte en algo que puedo tocar.Porque hacer algo a mano no significa solamente hacerlo con las manos. También es poner una parte de una misma en cada decisión, desde la primera línea del dibujo hasta la última puntada.